Rara vez se eligen lápidas de mármol. Esto se debe a que, en comparación con el granito, el mármol es más blando y menos duradero. Por otro lado, el granito es famoso por su dureza y durabilidad, y también tiene una resistencia extremadamente fuerte a cualquier condición climática externa que pueda afectar la vida útil de la lápida.
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